Muy de la mano de la libre información y de la libertad de expresión y comunicación asentada formalmente en occidente, figura entre los nuevos retos sociales el ejercicio de participar con nuestro voto en las elecciones políticas. Hemos hablado ya de las opciones de seguimiento y control de las actividades de nuestros representantes gracias a las nuevas herramientas tecnológocas. Open Government, gobierno 2.0 o tmanién politica 2.0 son algunos caminos ya iniciados en el acercamiento de la clase política hacia los ciudadanos. Siguiendo el hilo, pronto se abrirá la alternativa del voto electrónico sin necesidad de acudir a las urnas físicas. Existen iniciativas en este sentido en varios lugares del mundo por ejemplo en Suiza. El e-voting ha sido introducido en los cantones de Zurich y Ginebra si bien su consolidación ha sido ralentizada últimamente aduciendo inconvenientes técnicos.
La, de momento, poca seguridad técnica es el principal inconveniente para la popularización del sistema de voto. Cuando eso sea superado ¿accederemos de verdad a una democracia directa y universal?. Es una cuestión de pocos años al ritmo que avanza la tecnología y habrá que estar preparados, tanto los electores como los elegibles. Habrá seguramente que redefinir quién tendrá derecho a votar y bajo que paradigma legislativo operar. ¿Estaremos maduros para usar los votos a conciencia? Ojalá la transformación de la sociedad venga tmbién de la mano de estos cambios en internet. En el blog votodigital se hace un seguimiento de la evolución global del proceso. Se dice que la tecnología vuela y es verdad pero, en algunos casos desearía que volase aún más rápido de lo que lo hace. En fin, estaremos al acecho.
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